El cine español, atacando de nuevo

Los largometrajes son un elemento imprescindible para los directores, otorgando el mayor medio expresivo hasta los momentos, en el desarrollo de largometrajes como Dolor y Gloria, anexando al filme con la carrera de tan importantes cineastas.

Un filme de sexualidad, y la superación de ciertos obstáculos… de esto va Dolor y Gloria

La industria cinematográfica engloba ciertos instrumentos ineludibles para el desarrollo de la sociedad a niveles culturales, comunicativos, y expresivos, demostrando ser más que un elemento que para en sus inicios era subestimado por ser atribuido a un medio de entretenimiento de bajo presupuesto.

Una de las mayores características de las artes escénicas es la capacidad que tienen como un extenso recurso de expresión, sin importar si la idea es de carácter artística, o sátira, o bien llevando una perspectiva única que solo puede ver el director, y de este modo transmitirla a su audiencia.

Es uno de los géneros de la industria cinematográfica, que ha sido el adecuado en la transmisión de ciertos largometrajes, cuya historia ha sido narrada abordando ciertos ámbitos de carácter trascendente, siendo los mayores ejemplos la religión, la muerte, y hasta cierto punto, la sexualidad.

En 2019 dirigida como una obra para dar un punto culminante a una trilogía, es estrenado Dolor y Gloria un largometraje del cineasta español Pedro Almodóvar, en cuyo filme narra las experiencias a ciertos encuentros de Salvador Mallo, un director cuya carrera profesional se encuentra en declive.

Gradualmente, la historia nos sumerge, en base a experiencias vividas en el momento y algunos recuerdos, en la piel de Salvador Mallo, el cual se encuentra en una especie de bloqueo, ocasionada por algunas dolencias de carácter físicas y mentales. Y en base a ciertas acciones, Salvador revive algunas experiencias pasadas, tanto en su juventud, como en su infancia.

Juntando hasta cierto punto los recuerdos de sus experiencias del pasado, y como van afectando en cierto modo, sus acciones en el presente, Dolor y Gloria nos adentra de manera única en la vida de este director, quien con sus acciones va superando poco a poco ese bloqueo que sufre en su carrera.

Un largometraje orientado a una audiencia adulta, en el que nos muestra en cómo estas experiencias del personaje nos relatan momentos de dificultad y superación propia, resaltando el hecho de cómo pueden sobrepasarse y convivir con ciertos aspectos de la vida, a pesar de la dificultad hallada en la misma.